Módulo 1 · 8 min
El manipulador de alimentos y la seguridad alimentaria
Manipulador de alimentos es toda persona que manipula directamente alimentos, envasados o no, el equipo y los utensilios que se usan con ellos o las superficies que entran en contacto con los alimentos. Cocineros, camareros, dependientes de carnicería, frutería o panadería, repartidores y operarios de fábrica son manipuladores.
Un alimento seguro (inocuo) es el que no causa daño a quien lo come cuando se prepara y consume según el uso al que está destinado. La higiene de los alimentos es el conjunto de condiciones y medidas necesarias para asegurar esa inocuidad en todas las fases de la cadena alimentaria: desde la producción primaria («de la granja a la mesa»), pasando por la elaboración, el envasado, el almacenamiento, el transporte y la venta, hasta el consumidor.
Por qué tu trabajo es tan importante
- Las enfermedades de transmisión alimentaria (ETA) son uno de los problemas de salud pública más frecuentes. Muchas se originan en la propia manipulación de los alimentos.
- Afectan sobre todo a los grupos más vulnerables: niños, personas mayores, embarazadas y personas enfermas.
- Cerca de dos terceras partes de los brotes se deben a comidas servidas en restaurantes, cafeterías, comedores escolares y en los propios hogares.
- Un brote causa daño a la salud y también al negocio: pérdida de confianza, multas e incluso el cierre.
Infección e intoxicación
Las ETA se producen de dos formas principales:
- Infección: se come un alimento contaminado con gérmenes vivos (bacterias, larvas o huevos de parásitos). Ejemplo: Salmonella en huevos, carnes o pollo.
- Intoxicación: se come un alimento con productos químicos o con toxinas producidas por algunos gérmenes. Ejemplo: la toxina del estafilococo, que resiste el calor.
Los síntomas más comunes de las ETA son dolor de estómago, vómitos y diarrea; a veces fiebre. Algunas pueden ser mortales.
Obligaciones y control
Toda persona que trabaja en contacto con alimentos debe recibir formación en higiene alimentaria y aplicar siempre las normas y procedimientos de su empresa. Los inspectores de sanidad visitan los establecimientos sin avisar y pueden multar o cerrar un negocio que no cumple.
Recuerda: las medidas para evitar la contaminación son sencillas. Si las aplicas siempre, proteges a los clientes, a tu familia, a tu empresa y tu propio puesto de trabajo.